IV. El plan de Jefferson (Spanish)

Pagina 4 de 17

Uno de los asuntos sobre la Expedición al suroeste río Red arriba en el sur que lo hace más intrigante es que, como la Expedición de Lewis y Clark--y contrario a las expediciones de Zebulón Montgomery, por ejemplo, que ocurrió durante el mismo periodo, en la primera década del siglo 19--esta expedición fue diseñada y puesta en acción por el mismo Thomas Jefferson. Así que fue una de dos expediciones, la otra fue la de Lewis y Clarck, que en realidad fue tramada y planeada desde Monticello, y desde Washington D.C. durante la administración de Jefferson.

Lleva el sello de Jefferson por doquier. De hecho, hasta existe una carta descubierta en los primeros años de los 1980--pienso haber sido yo la primera persona en cruzarme con esta carta--que es una carta con las instrucciones para la exploración que Jefferson redactó en abril de 1804 para quienquiera que viniera a ser el líder de la Expedición del suroeste. Y se trata de una carta con instrucciones de exploración que es extremadamente semejante a la que entregó a Meriwether Lewis. Es distinta, desde luego, en cuanto a qué ríos van a ser explorados, pero en cuanto a cómo los exploradores del suroeste deben tratar a los indios, los pasajes que tratan de esa parte de la carta son pero que muy semejantes a los de la carta de Jefferson a Meriwether Lewis. Con un poco más de obligación por parte de los exploradores del suroeste para que atraigan a las tribus indias al lado de los Estados Unidos, porque, después de todo, estos indios son los que regularmente comercian con las autoridades españolas en Santa Fe y en San Antonio.

De modo que Jefferson tiene mucho interés en que sus exploradores regalen banderas americanas, y digan a los jefes de las tribus como los Caddos y Witchitas y Comanches y Kiowas, por ejemplo, que los Estados Unidos es su nuevo gran padre  con quien tendrán que tratar.

También la carta es muy explícita y de nuevo muy semejante a la de Meriwether Lewis en cuanto al componente científico de investigación. Enumera, por ejemplo, cómo el naturalista de la expedición, quienquiera que llegara a serlo00Jefferson no había nombrado un líder o un naturalista en 1804--la carta explica cómo el naturalista escribiría una descripción, una descripción científica, y recogería ejemplares de toda nueva especie que fuera desconocida en los estados del este, tomar la temperatura del aire y del agua cuatro veces al día, guardar cuidadosamente los documentos de las tribus indias encontradas, la mitología y las lenguas, etc., de aquellas tribus. Fundamentalmente, el naturalista haría lo que hoy conocemos como etnología, o etnografía, antropología básica de campo entre las tribus indias del suroeste.

La carta incluye también un pasaje muy interesante, y vale la pena mencionarlo, porque no se originó al describir la exploración del suroeste. En realidad se hizo con la carta de Meriwether Lewis. Mas es un pasaje que llegó a ser de importancia crítica para la Expedición del suroeste. Y el pasaje, parafraseado toscamente, dice así: Jefferson dijo: Si se entrentan con una fuerza, autorizada o no autorizada por una nación, opuesta irrevocablemente a que ustedes continúen río arriba, queremos que ustedes--refiriéndonos con la forma de nosotros  a la administración--queremos que se den la vuelta y regresen con cualquiera información que hayan recogido hasta este punto, mejor que intentar forzar el camino adelante.

En otras palabras, Jefferson decía a sus exploradores que sus vidas eran demasiado valiosas para arriesgarlas. Y de hecho la carta incluye una frase con ese tono. Sus vidas son demasiado valiosas para arriesgarlas en un encuentro violento y peligroso, sea suroeste.

La carta incluye también un pasaje muy interesante, y vale la pena mencionarlo, porque no se originó al describir la exploració del suroeste. En realidad se hizo con la carta