
ebido a la presencia de espías españoles en el preferido detour alrededor de la Gran Almadía, la expedición se vio obligada a abrirse paso por la Enorme Ciénaga hacia el nordeste, dos semanas de dura prueba que impresionó a los indios Caddo. Freeman informó que el jefe indio Dehahuit “ observó que nosotros debimos haber sufrido muchas dificultades al pasar…con nuestras barcas, y expresó su asombro por nuestro éxito.” Freeman le respondió con diplomacia:
Le informaron que habíamos sufrido mucho, pero no íbamos nosotros a ser disuadidos por contratiempos de ese tipo, para hacerle al jefe una visita como a los otros jefes y naciones de este Río. Entonces les expliqué que los deseos del presidente de Estados Unidos y del pueblo americano, con respecto a los indios de aquella nación.1
La Enorme Ciénaga era una enorme jungla acuática comparable a la densa y peligrosa ciénaga Okefenokee del sureste de Georgia y nordeste de Florida, que consistía en ciénagas conectadas entre sí, pantanos, islas y lagos, incluido el Lago Bisteneau--el cual no es un parque estatal--por donde el grupo expedicionario se desorientó durante varios días.
Basado en Flores, J&SE, 127 nota 9, 161-162
--Joseph Mussulman
1. Freeman no anotó ningún detalle de su alocución, pero sabemos que el Presidente Jefferson le hab’a dado instrucciones semejantes a las de Meriwether Lewis.